Aprender a ser tolerante


Psicología en Revista Zero.

Las personas con baja tolerancia a la frustración suelen confundir deseos con necesidades; no soportan el fracaso; son poco flexibles y les cuesta adaptarse a nuevas situaciones; son extremistas; se desmotivan rápidamente y abandonan proyectos frente al primer obstáculo; son impulsivos, impacientes y exigentes, y tienen dificultades en la gestión de sus emociones.

Tienen problemas para aceptar que la vida no tiene por qué ser fácil y cómoda, como ellos consideran que debería ser. Por el bien de las relaciones humanas y por uno mismo, es necesario revertirlo.

Los psicólogos dicen que un cambio de filosofía de vida puede ayudar a que el sistema nervioso logre una mayor tolerancia. Además, sostienen que aprender a no preocuparse por todas las situaciones de la misma manera; mantener un orden de prioridades, y a que las cosas realmente importantes son pocas; realizar técnicas de relajación y respiración; salir a caminar; mantener la atención plena en lo que estamos realizando y, sobre todo, descansar.

Fuente: Revista Expertas.