Vida de princesas


Sorpresivamente, la buena onda entre Kate y Meghan terminó aunque ninguna de ellas lo confesó públicamente. A todos les llamó la atención la mudanza de los duques de Sussex -y futuros padres- a Frogmore Cottage. “Meghan y Kate son muy diferentes y no se llevan bien”, publicó el diario The Sun según un allegado a la familia real. Y agregó: “El malestar entre sus esposas está separando a William y Harry”. 

Sin embargo, el inicio del distanciamiento entre las duquesas data de antes de la boda de Meghan, el pasado 19 de mayo. The Sun informó que los problemas con el vestido de su hija Charlotte surgieron a raíz de los nervios descontrolados de Meghan, quien como no estaba convencida con el atuendo de su sobrina originó una discusión que terminó con las lágrimas de Middleton. “Kate acababa de dar a luz al príncipe Louis y estaba bastante sensible”, aseguraron las fuentes.

Además, renunciaron varios empleados de su séquito. Su asistente personal Melissa trabajó con ella durante seis meses. Se encargaba de la agenda de la exactriz y hasta la ayudó en las crisis prematrimoniales a las que se enfrentó tras las declaraciones de su padre.

Fuente: Revista Para Ti